jueves, 11 de noviembre de 2010


Me incumbe porque soy mujer,
madre, trabajadora, ciudadana...
¿O qué, ahora nos van a decir que eran mujeres
involucradas en el crimen organizado?
¡Justicia, Justicia, Justicia!


Del caso de la tienda Coppel.
El capital contra los derechos humanos de los y las trabajadoras.
Castigo a los empresarios de Coppel.


Este 11 de noviembre con desagrado e indignación, nos enteramos que al realizar un inventario en altas horas de la noche al interior de la tienda Coopel en Culiacán Sinaloa, seis mujeres trabajadoras, murieron calcinadas al desatarse un incendio ya que no pudieron escapar, las puertas del establecimiento se encontraban cerradas, sin que nadie las pudiera auxiliar.
Las mujeres trabajadoras que perdieron la vida eran Adriana López Soto de 24 años, Carmen Selene Moreno Zazueta, de 36 años, Verónica Picos Bastida, de 22 años, Claudia Yaneth Bernal Delgado, de 25 y Rosa Imelda Fernández Gamboa.
No llama la atención que las puertas del establecimiento se hallaran cerradas para la seguridad de la mercancía, pero por otro lado, es absurdo que se encontraran cerrados todos los accesos y más aun que nadie se encontrara para proteger la integridad de las trabajadoras ante una eventual situación como la que ocurrió. Esto desde el sentido común es una practica deshumanizada y desde el derecho es una acción que tiene consecuencias legales en varias materias, tanto penal como laboral y sabemos es una conducta común en las empresas.
Los dueños de las tiendas Coppel, proyectan su mentalidad deshumanizada y avariciosa, además de explotar la mano de obra de hombres y mujeres, mientras ellos reciben grandes ganancias, además se incluye el trato discriminatorio e ilegal a los trabajadores y trabajadoras, para estos empresarios los que viven de sus trabajo son seres sin dignidad humana.
En México los derechos de las mujeres son los más violentados, no solo por la autoridad, sino también por la propia sociedad, ello tiene su origen en la propia condición de ser mujer, de provenir de sectores populares o rurales, muchas veces madres solteras, a veces pilar único de la familia, cuidadoras no solamente de sus hijos, esposos, de sus padres a veces de avanzada edad, en este caso una de ellas tenía apenas 45 días de haber dado a luz, nos preguntamos ¿donde quedo su derecho de recuperación? ¿Su derecho a amamantar, cuidar y disfrutar a su hija?
Los derechos de las mujeres se vulnera cotidianamente, los patrones se aprovechan de la necesidad del trabajador, de la ignorancia, de la falta de organización, es conocido que en estos grandes consorcios mercantiles se infunda la amenaza al despido si se exigen el cumplimiento de los derechos como la sindicalización, el contrato colectivo, el derecho de huelga. Se intimida a los trabajadores con la perdida definitiva de la fuente laboral que apenas alcanza a medio sobrevivir.
Nos damos cuenta nuevamente que en el capitalismo poco vale la vida de la persona que solo tiene la fuerza de trabajo que vende en el mercado, lo que interesa al capitalista y al mercado es la explotación del trabajo físico e intelectual de las personas con ello también se pisotea su dignidad.
Nos preguntamos si ellas gozaban de los derechos que la ley otorga a todos los trabajadores y trabajadoras, por decir los menos, las horas extras por quedarse hasta altas horas de la noche en un establecimiento mercantil, el salario digno, derecho a vacaciones, derecho a salud, vivienda, capacitación, utilidades y aguinaldos proporcionales.
Nos preguntamos si esas mujeres trabajadoras gozaban de un salario remunerador, no una limosna, sino una compensación justa, que asegure un nivel decoroso para ellas y su familia. La Ley Federal del Trabajo, señala que sus normas se orientan al Equilibrio y la Justicia Social en la relación obrero-patronal. Así como que el trabajo es un derecho y un deber social, no es un artículo de comercio y exige respeto para quien lo presta.
Nos preguntamos de la ausencia de los funcionarios públicos como Calderón, Lozano Alarcón, Secretario del Trabajo, en teoría el gobierno es el encargado de la verificación y ejecución de las normas jurídicas para la tutela del trabajo que es de interés general, pero en la practica estos gobiernos le allana el camino a los empresarios, no sólo protegiéndolos con sus omisiones en el cumplimento de la ley, sino difundiendo el despojo de las riquezas nacionales y de los pocos derechos de los trabajadores y trabajadoras.
Estos empresarios y funcionarios deben ser castigados y llevados a los tribunales por violaciones a los derechos humanos, entre ellos los laborales.
¡¡¡JUSTICIA A LOS DERECHOS
DE LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS EN MEXICO!!!

¡¡¡CASTIGO A LOS CULPABLES DEL HOMICIDIO DE LAS SEIS TRABAJADORAS DE TIENDA COPPEL!!!
¡¡¡BOICOT A LAS TIENDAS COPPEL!!!
Marite Hernández Correa.
11/nov/10
Ciudad de México, Distrito Federal.